La Semana Santa de Herrera se caracteriza por su singularidad y carácter bíblico. Reúne influencias cordobesas, malagueñas y sevillanas, convirtiéndose en una celebración carismática y autóctona. El desfile procesional se convierte en una auténtica representación bíblica en la calle, con escenificaciones como el Prendimiento, el Sacrificio de Isaac, el Cruce de lanzas o las Tres Caídas. Participan numerosas hermandades y corporaciones a lo largo de la semana.